¿Sirve el bot que ya tengo?
Sí, y no hace falta que lo reescribas. Si tu bot habla MCP —lo hacen casi todos los que se montan hoy—, lo conectas dándole una llave y diciéndole por qué personas de tu equipo puede trabajar. El chat sigue siendo tuyo: Telegram, WhatsApp, Slack o tu propia aplicación.
¿Se puede volver loco y hacer un desastre?
No puede hacer nada que la persona por la que trabaja no pudiera hacer a mano. Y si aun así hace algo que no querías, entras en la lista de lo que hizo, ves el antes y el después de cada cosa, y le das a deshacer.
¿Y si se va de la empresa quien lo conectó?
No pasa nada, el agente sigue funcionando. Lo damos de baja a esa persona y la integración ni se entera, porque el agente no depende de ella. Solo queda apuntado quién lo conectó, por si alguien quiere preguntar.
¿Quién puede revisar y deshacer lo que hizo?
Quien tenga permiso para responder por los agentes, más el permiso de lo que se vaya a deshacer. Quien no puede anular facturas tampoco puede deshacer la factura de un agente. No hace falta haberlo conectado tú.
¿El Asistente de dentro también hace cosas solo?
No, y es a propósito. Con el Asistente estás tú delante: te enseña el cambio, lo ajustas si quieres y le das a aceptar. Ahí preguntarte no molesta, es la propia conversación. Con un agente no estás delante, y por eso el trato es al revés: hace y luego revisas.
¿Puedo apagarlo si me arrepiento?
En cualquier momento y de tres maneras: le quitas la llave y deja de entrar; le quitas una de las personas por las que puede trabajar; o lo pones «en revisión» y a partir de ahí te propone las cosas en vez de hacerlas.
¿Qué inteligencia artificial usa?
La que tú quieras. El Asistente de dentro funciona con tu propia cuenta de OpenAI, Anthropic, Gemini u otro proveedor: pones tu clave, la guardamos cifrada y no se vuelve a enseñar. Tu bot de fuera trae la suya; ese lado no lo tocamos.
¿Cuánto cuesta esto aparte?
Nada aparte. Va incluido en tu plan, igual que el resto del programa. Lo que pagas por tu bot —la cuenta de IA que use— es cosa tuya y no pasa por nosotros.